sábado 7 de noviembre de 2009

MALBEC 3

Nuevamente nos hemos reunido a degustar ejemplares de Malbec argentinos. La selección de esta semana estuvo bastante pareja -con excepción de un vino- y los resultados convencieron. Presento los vinos en el orden en que quedaron según su calificación; el primero es el primer lugar.


Muestra 1: Altos las hormigas 2008

Nariz: regalíz, ciruela, arándano, brea de pino, yerba húmeda, especias, pimienta, medicinal, un poco de menta. La fruta está detrás, como asomándose. El regalíz persiste, es intenso. Presencia notable de violetas. El aroma es evocador.

Boca: buen cuerpo, dulzón, amargo, acidez media, equilibrado, suave, especiado, jóven, rico, textura ligera, un poco tánico, ciruela, mermelada, amargor leve, excelente para disfrutarlo solo, persistencia media, balanceado, sedoso, y después de un rato se vuelve elegante.

Comentario: no hay que decir mucho: sorprendió por la aromaticidad tan específica y por su amabilidad en boca. Al igual que el Catena de la cata anterior, las hormigas posee una alta capacidad para entretener. El vino está bien hecho.



Muestra 2
: Sur de los andes reserva 2005

Nariz: cereza, anís, ciruela pasa, grosella, aroma intenso, arándano, mermelada de fruta roja (fresa-frambuesa) muy marcada, regalíz, café, muy expresivo.

Boca: elegante, equilibrado,dulzor y acidez baja, amargor medio, ligero pero con boca completa, cuerpo medio, tánico, tiene carácter, amargor agradable, directo, bueno para comer.


Comentarios: un líquido bien hecho, sólido y excelente para acompañar alimentos. El consenso general de ubicarlo en el segundo lugar fue contundente y parejo y esto habla acerca de las características del vino, osea, es de esos que no fallan y exhiben el varietal de manera correcta y consistente.

Muestra 3: Doña Paula estate 2007

Nariz: fruta pasificada, regalíz, compota, complejo, floral, afrutado: fresa, frambuesa, cereza. Persistencia baja, madera ligera, caramelo, moras, miel.

Boca: acidez correcta, algo amargo, cuerpo medio, fácil de beber, redondo, equilibrado, ácido balanceado, aterciopelado, no tánico, dulzón, frutas maduras, buena permanencia.


Comentario: un vino conocido y que otorga resultados correctos y consistentes; un vino que requiere oxigenación para mostrar sus atributos y que acompaña muy bien los alimentos.

Muestra 4: Navarro Correas Alegoría 2006

Nariz: caramelo de grosellas, poca madera, floral, aroma complejo, herbal, muy fragante, chocolate, vainilla.

Boca: persistencia baja, astringencia ligera, terroso, redondo, buen ataque pero se pierde rápido: no es permanente; picor en lengua, discreto, tánico, frutal, algo alcohólico, un poquito amargo, está bueno.

Comentario: Esperábamos más de esta oferta, pues los reviews lo halagan y favorecen, pero en esta ocasión quedó a medias. Mientras no es malo, -de hecho el vino es bueno- su precio no corresponde a lo que ofrece y deja mucho que desear. El vino es comprable pero está caro. Otra vez: el vino más caro no representa el mejor.


Muestra 5: Trapiche roble 2006

Nariz: herbal, balsámico, intensidad aromática media, herbal, regalíz, yerba húmeda, aroma notable, agradable, aunque no muy expresivo, ligeramente medicinal, floral, algo de alcohol.

Boca: buena acidez, dulzor medio, amargor presente, simple, cuerpo ligero, elegantón, fácil de beber.

Comentarios: este vino resultó ganador en una cata anterior donde compitió con vinos de su precio y mas baratos; lo incluí en esta degustación para compararlo y, si bien no figuró entre los primeros tres lugares, demostró presencia frente a vinos más caros y con más potencia. Sencillo, para disfrutar en situaciones informales y para venta en restaurante resulta perfecto. Para el rango de precio que tiene, está bastante bueno.


Muestra 6: Terrazas de los andes 2005

Nariz: yerba mojada, especiado, toque de curry, heno, ciruela, trapo sucio, aromas un tanto indistinguibles, encerrado, extraño, inexpresivo.

Boca: sin acidez, amargo, parco, dulzor bajo, sin persistencia, raro. Qué majadería de líquido.

Comentarios: ya habíamos tenido problema con este vino en la cata anterior, y lo dejamos fuera porque nos pareció imposible que exhibiera aromas tan atrofiados, entonces concluímos que estaba mal guardado. Hoy sabemos que no fue así. El de esta ocasión, una cosecha más vieja, resultó un poco menos decepcionante que el primero, pero no logró convencer. Un último lugar bien ganado. Un vino para no comprarse y para dejar en el olvido en los anaqueles del supermercado.



Menú:

1-Estofado de chamberete con verduras guisadas, con salsa de tomate, chipotle y ajo horneado.

2-Pollo en molito de chiles pasilla y mulato.

*el Malbec resultó muy adecuado para estas dos recetas. El mole no es picoso, tiende hacia lo dulce y en boca es untuoso. El estofado es una preparación clásica con un toque mexicano; no cae en lo picoso o demasiado especiado y lució por su equilibrio.


martes 3 de noviembre de 2009

MENU SEMANAL

Esta semana le ofrezco un trio de platillos que van desde el estado de Coahuila hasta la huasteca veracruzana.

Tamalitos de tocino y chorizo, empalme de frijoles refritos, nabo encurtido: esta es una entrada que estoy seguro le va a gustar bastante; un tamal muy puerco que incluye chorizo de Matehuala y, usando la manteca de tocino en lugar de la habitual, obtengo un sabor ahumado, intenso y con mucho carácter.El acompañamiento del empalme de frijoles bayos guisados con chile y especias y fritos en manteca, típico del pueblo de Allende, aquí en Nuevo León, complementa los sabores del tamal, mientras que el nabo encurtido, tal y como lo hacen en Japón, refresca y equilibra la composición. Un platillo regional con un toque de técnica y materiales japoneses.

Sopa de fideos, tomate y carne seca: mi colega Juan Ramón Cárdenas (restaurante Don Artemio, en Saltillo), nos ofreció hace unas semanas una comida formidable en los jardines de Casa Madero, en Parras. Dentro de ese menú se incluyó una sopa de pasta que, por si sola, hizo de la comida un evento memorable. Este platillo me impresionó por la sencillez y rusticidad con la que retrata una región. La sopa de pasta es típica del norte del país. Monterrey, Saltillo y pueblos cercanos tienen todos una versión de esta sopa. La del norte de Coahuila sorprende por la inclusión de carne seca. Mi versión incluye guisar los tomates a fuego bajo y caramelizarlos, después freír ajo y cebolla en manteca de tocino, añadir la carne y los tomates molidos y guisar hasta alcanzar el tono deseado. En el camino se le agrega un poco de pasta de chile chipotle, para acentuar el tono ahumado otorgado por la grasa de tocino. Aparte, lleva dos especias emblemáticas: el comino y el orégano, además de pimientas negra y blanca recién molidas. Presento la sopa con un poco de queso panela de rancho y yerbabuena fresca picada. Para acompañar esta sopa seleccioné un vino Coahuilenese, el chardonnay-chenin 2V, de Casa Madero. Paco Rodríguez, el enólogo de Casa Madero, elaboró este vino y queda perfecto para el caldo. Provecho.

Enchiladas de pipián: estas enchiladas retratan una zona de la huasteca veracruzana. La salsa va preparada con hoja de aguacate oloroso y chipotle, un poco al estilo totonaco. Las tortillas de nixtamal van pasadas por la salsa y acomodadas en batería sobre el plato. Rallo queso ahumado sobre ellas y acompaño con hongos portobelo salteados y nueces. Al final decoro con epazote. Los aromas y sabores de este platillo recuerdan ya al otoño, con sus tonos a bosque y hojas secas y las notas ahumadas del chipotle y el queso y la untuosidad de la pepita de calabaza. El pipián va molido de tal manera que queda una cierta textura rústica. No se lo puede perder.

VINO DE LA SEMANA: para esta ocasión le ofrezco un chardonnay de la Toscana que está fabuloso. Exhibe aromas a durazno, miel, algo de humo y piña. En boca tiene carácter, es potente, la acidez, el dulzor y el amargor son bajos, es sedoso y elegante. Un vino muy interesante que usted debe probar. Solo tengo doce botellas, pída la suya antes de que se terminen. Pregunte también por el resto de nuestros vinos.

MÚSICA: esta semana escucharemos una buena selección del cantante Michael Bublé; su estilo asemeja al de Frank Sinatra, pero con ánimos renovados. Muy recomendable. También va usted a disfrutar de los éxitos del cubano Carlos Varela, así como un repaso a lo mejor de Pat Metheny. Y para terminar, le ofrezco un formidable dueto por parte de Wynton Marsalis y Willie Nelson, two men with the blues (2008); escuchar al negro y al texano tocando el blues: Insuperable.

miércoles 28 de octubre de 2009

MALBEC 2


El lunes nos juntamos en la Fonda a degustar seis Malbecs argentinos. Dos cocineros, dos comerciantes de vino y un enólogo confluímos para evaluar y gozar estos caldos hechos con una uva originaria de Francia pero que allá no produjo resultados convincentes. No fue sino en la Argentina donde encontró su verdadera vocación. Los Malbecs se caracterizan por ser vinos medianamente tánicos, de cuerpo medio a buen cuerpo, sedosos y aterciopelados, elegantes, ligeramente ácidos, muy expresivos en nariz, mostrando acentos florales, frutas que van desde los frutos rojos hasta las moras, tabaco, chocolate, humo y tierra y especias. Van bien con estofados clásicos, carnes asadas a la parrilla, verduras a la plancha, entre otros platillos.

El rango de precios de los vinos catados fue de $260. Se probaron alimentos varios y en base a eso se observaron concordancias y discordancias, por lo que una idea general del maridaje fue elaborada. El órden de los vinos presentados va de mejor a peor. Uno de los vinos resultó con defectos de aroma y sabor graves, por lo que se presume estuvo mal guardado; decidimos retirarlo de la evaluación e incluirlo en una cata posterior. Nos quedamos entonces con cinco ejemplares.

El menú que ofrecí para acompañar la degustación fue el siguiente:


1- Arroz salteado con nueces mixtas y pasas.

2-Caldillo duranguense.

3-Costillitas de puerco en salsa bbq de la Fonda.

4-Chamorro de cerdo con adobo de chile pasilla.

5-Sopa de fideo, tomate y carne seca.

6-Enchiladas de pipián con hongos salteados y epazote.

7-Tamalito de chorizo con daikón encurtido y salsa de chile de árbol y tomatillo.

8-Sorbete de mango y chile costeño.


Vinos:


1- Catena 2006.


Nariz: exhibe notas a madera, vainilla, chocolate, tabaco, fruta añeja y café. Aroma complejo y elegante.

Boca: vino equilibrado y redondo, pero tiene poca persistencia. Elegante, abierto, complejo, delicioso, lleno, fácil de beber, acidez muy agradable.

Comentarios: el ganador de la noche, este vino brilla por su dinamismo, su facilidad para entretener y crear un ambiente relajado. Esta amabilidad y viveza lo hace ideal para una mayoría de personas, pues puede presentar el varietal sin problemas y con mucha chispa. El mejor vino de la noche, excelente para vender y en un precio justo y hasta hay que decir que barato.


2- Punto final 2006


Nariz: especiado, notas herbales, menta, grosella, mora, ciruela, roble, floral y frutal, tabaco, fruta madura, pasas, pimiento, muy fragrante; evoluciona, es dinámico: tonos térreos, aumenta el tabaco, se vuelve complejo.

Boca: taninos fuertes pero agradables, buena acidez, entrada amable, frutas maduras, buen cuerpo, tanino presente, redondo, picoso, sabroso, ligeramente amargo, frutal, tiene carácter. Maridó muy bien con el caldillo durangueño.

Comentarios: definitivamente necesita tiempo para desarrollarse. Dada su complejidad y dinamismo, es más adecuado para quienes están acostumbrados a beber y evaluar. Un buen vino para acompañar alimentos, específicamente estofados clásicos.


3- Salentein 2006


Nariz: Muy frutal al inicio, aunque un poco cerrado. Violetas, va evolucionando y presenta ciruela, chocolate, especias, vainilla, flores, más fruta, algo de cuero y humo.

Boca: equilibrado y redondo,buena textura, alcohólico, tanino elegante, regalíz, balsámico, muy agradable, fino, aterciopelado, cuerpo medio, tiene presencia y carácter, frutal, mucha más presencia en boca que en nariz.

Comentario: un buen malbec, quizá un poco caro pero al final resulta un vino de gusto medio adecuado para acompañar alimentos. Un tercer lugar bien ganado.


4- Achaval Ferrer 2007


Nariz: moras y frutos oscuros, grosella, arándano, fresa, pero ligero en aroma, no muy expresivo.

Boca: acidez muy presente que molesta, cuerpo medio, alcohólico, sin chiste, mediocre, desequlibrado,descojonado.

Comentario: la gran decepción de la noche, se esperaba más de este caldo dada la reputación de la casa. El vino no estaba mal guardado ni presentaba aromas extraños, sencillamente no tenía calidad. Además, Resultó ser el más caro de la noche. Otra prueba más en contra de juzgar un vino por su precio o reputación.


5- Lurton 2006


Nariz: algunas flores, mucha fresa, poca intensidad aromática, cerrado, cereza, limpio, joven, débil en nariz, algo de tabaco y tierra, ligeramente ahumado; el aroma no evoluciona y el vino permanece inexpresivo y tímido, se rehúsa a despertar.

Boca: muy corto, retrogusto ligeramente amargo, acidez marcada, cuerpo medio, fácil.

Comentarios: un vino mediocre a más no poder. No viene al caso.


Comentarios generales: la diversidad de opiniones fue particularmente interesante: dos personas dedicadas a comercializar vinos, dos cocineros y un enólogo. Cada quien aportó observaciones propias de su especialidad y enriqueció el conocimiento que tenemos del vino desde el punto de vista comercial, gastronómico y organoléptico.

*Como en otras reuniones, descubrimos un vino complejo y elegante muy apto para venta, uno sofisticado, de evolución lenta y otro de punto medio, más general pero de calidad sólida y persistente.

*prácticamente los ejemplares 1 y 2 obtuvieron la misma calificación: concluímos que tenían la misma calidad y que la calificación se centraba más en el gusto personal, mas que en las cualidades del vino.

*se mencionó que el ejemplar 5, Lurton, al cabo de un buen rato se abría un poco y mostraba algunas características. También mejoraba un poco en boca, y por tal motivo debíamos considerar esto al momento de evaluarlo, pero alguien observó acertadamente que las primeras impresiones son las más valiosas, pues en un restaurante, esas son las que va a obtener el cliente, y no les vamos a estar diciendo que se esperen una hora a ver si el chingado vino despierta y se pone a trabajar. Al respecto, se comentó, bromeando, que de ser así, "podríamos darle otro año en botella al vino, a ver si se compone". Si de entrada y en los primeros quince minutos no convence, no se lo sirvas al cliente, te va a mentar la madre y le va a parecer caro el vino. Si bien es cuierto que existen vinos que requieren decantación, son pocas las circunstancias donde esto ocurre: una gran mayoría de comensales prefieren un vino que pueda disfrutarse de inmediato.

*Concluímos en que, con los mejores vinos de estas catas, elaboramos una cavita personal muy bien seleccionada y de acuerdo a nuestra experiencia y paladar. Al final, resulta muy placentero y práctico, pues se disfrutan más estos vinos y se maridan muy correcta y acertadamente.

*los ejemplares que no fueron particularmente expresivos en nariz pero que tuvieron mucha más presencia en boca suelen ser fenomenales en comidas al aire libre, como carnes asadas, donde los aromas complejos y sutiles no podrán ser apreciados de cualquier manera; bajo esas condiciones, es preferible abrir vinos con más textura, sabor y presencia en boca.

sábado 24 de octubre de 2009

MALBEC 1

Hace unas horas terminé con una evaluación somera sobre cuatro Malbecs argentinos comerciales. Mi compadre La Manzana, cocinero profesional y entusiasta de estos temas vinícolas asistió a la degustación; probamos los vinos solos y con alimentos, conversamos al respecto y alcanzamos conclusiones que espero le sean de ayuda o referencia. Aquí los resultados:
Compré cuatro vinos; el rango de precios (aquí, en Monterrey, México), fue desde los $58 hasta los $157 (pesos, coño). Aquí los vinos y comentarios:
(los vinos se muestran en el órden en que fueron degustados; los lugares y resultados vienen al final)

1-
Trapiche roble 2006; $140.
Nariz: de entrada, putazo floral; fruta medida, no muy expresiva, mentol, complejo, evoluciona bien, elegante, fruto añejo, bugambilia, muy fragrante.
Boca: sabroso, cuerpo medio, acidez baja, fácil de beber, amable, sedoso; a medida que pasa el tiempo, el vino se afloja y se hace más elegante, se va expresando, va diciendo quién es, de dónde viene.

2-
Norton 2008 $157
Nariz: terroso, madera, fruta roja, café, violetas. No es tan expresivo y a medida que se oxigena pierde aromaticidad, se vuelve parco.
Boca: cuerpo medio a bajo, cierto amargor y astringencia.

3-
Las Moras reserve 2007 $96
Nariz: algo de tierra, mineral, moras silvestres, un poco de madera, chocolate, fruta madura, ciruela pasa, corteza de árbol, flores. A medida que evoluciona emerge un putazo de tabaco que se mezcla con la madera y genera un fondo muy agradable, intenso pero a la vez sutil.
Boca: cuerpo medio, medio picoso y especiado, ligero, fácil de beber, un poco astringente pero, después de todo, con buena estructura, chingado.

4-
Las Moras 2008 $72
Nariz: frutal, espirituoso, ligeramente floral, pero esta cualidad se acentúa a medida que se oxigena.
Boca: ligero, blando, pasa rápido, sin emoción: poca presencia. Un refresco para tiempos de calor.

Comentarios generales y calificación: el primero con la mejor puntuación y así en declive.

1-
Trapiche roble 2006. Excelente para acompañar estofados clásicos, con picor bajo. Obtuvo la mejor calificación de la cata, dentro del rango de ese precio, por su equilibrio, elegancia, y versatilidad para acompañar recetas clásicas y estructuradas. Bien pagado el precio que piden. Definitivamente un ejemplar para ofertar en restaurante por botella, y por copeo para platillos que exhiban las concordancias observadas en la prueba.

2-
Las Moras reserve 2007. un value; vino con taninos acentuados, muy adecuado para acompañar moles, adobos y salsas no muy picosas y carnes a la parrilla con salsas con cierta acidez. Este vino tiene una expresión aromática particularmente notable, por lo cual conviene apreciarlo con frecuencia mientras se está bebiendo, además, evoluciona satisfactoriamente, presentando tonos y matices distintos cada tanto tiempo. Un vino excelente para ofrecer en restaurante tanto por copeo como por botella. También resulta una adecuada alternativa en carnes asadas a la parrilla.

3-
Las Moras 2008: definitivamente un vino para quienes no tienen intención de beber algo serio, para los que no están acostumbrados a beber vino o para situaciones al aire libre, como picnics o almuerzos informales. El vino definitivamente no es malo, solo que comparado con otros caldos de mayor potencia aparece blando y sin carácter. Pienso que es muy apropiado para vender como copeo a comensales que no buscan algo sofisticado ni caro. Lo digo porque he probado muchos vinos de copeo en restaurantes y casi todos son astringentes, vegetales, mediocres y rasposos. ¿Acaso no prueban los vinos antes de seleccionar qué va por copeo? Coño, por pinches sesenta pesos no puedo creer que no sean capaces de sentarse diez minutos a evaluar una cochina botella. ¿Sabe lo que hace esta gente? Preguntan a sus provedores y vinotecas cuáles son los vinos más baratos y más vendidos y así, sin más, los compran. Qué cómodo. Todo sea por hacer negocio. ¿Y el cliente? ¿Su experiencia, su trato, el valor que tiene haber seleccionado tu restaurante y el tiempo invertido? Por favor, un poco más de consideración y profesionalismo. Mediocres asquerosos condescendientes. Restauranteros: estamos aquí para atender al cliente, no para abusar de él o engañarlo; puede ser ignorante o distraído pero nunca pendejo: tarde o temprano se va a dar cuenta que le estás dando atole con el dedo. Yo le digo a usted,aquí y ahorita, que así no deben ser las cosas; uno se sienta a probar las cosas y las evalúa por comparación, experiencia y mejor criterio y, claro, de acuerdo al menú del restaurante, evento o gusto particular. Le voy a dar un consejo: cuando pruebe un vino, hágase de oídos sordos a lo que le digan; compre una (o dos) botellas de la misma cepa y región que la que le recomendaron y evalúelas de acuerdo a los parámetros clásicos (aroma, textura, sabor, etc). Su paladar, su gusto, vale mas que el de un sommelier mamón que pretende saberlo todo. No les haga caso; estos pendejos viven en un mundito bizarro creado por ellos mismos, rara vez conectado con la realidad que usted y yo palpamos, déjelos que se regocijen en su masturbación ficticia. Disfrute su vino, su comida, su experiencia, la cual es irrepetible e insustituible.

4-
Norton 2008. En verdad que esperabamos más de este vino, pues la casa tiene cierta reputación, pero la apreciación fue pareja y resultó en un diagnóstico claro: el vino es mediocre. ¡y a qué precio! Curioso: el vino más caro resultó el peor. La Manzana y yo concluímos sabiamente que lo que Norton cobra por este vino es la etiqueta, la publicidad invertida, no el vino. A diferencia de Trapiche, Norton no soprende con este caldo bastante regular, y demuestra que el precio obedece muchas veces a otros factores distintos a los que comúnmente se esperan, tales como la calidad del vino, entre otros. Y a ese respecto, comentamos que ciertos vinos, que exhiben precios a veces ofensivos, se venden así por su valor: lo que se paga es una combinación de factores, a saber: el terruño, el trato y atención a los viñedos, la recolecta manual, la vinificación, el enólogo, la edad de las viñas, la cosecha, etcétera. Olvídese de la etiqueta y publicidad sucedánea: eso es cosa de supervivencia comercial. Tome en cuenta los factores reales, aquellos que producen una sustancia real, bebible y de calidad. De esta manera es fácil entender la enorme y grandísima diferencia entre el precio de un vino y su valor. Por ello es absolutamente indispensable considerar estos factores antes de evaluar un vino, pues juzgar a la ligera puede no ser lo mas justo para calificar un líquido que no solo ha pasado por un árduo proceso antes de ser embotellado, sino que sigue evolucionando, en silencio y por encima de nuestras fugaces, insusbtanciales y flemáticas opiniones, dentro de la botella.
Recuerde: esta es solo la opinión de dos mexicanos acostumbrados a un cierto tipo de vinos y comida, que viven en una zona con un clima específico y costumbres definidas; difiere del paladar de un argentino acostumbrado a su propia comida y vinos y a la de un francés impuesto a degustar otro tipo de vinos y comidas. Todo es tan relativo, coño.

AH

jueves 24 de septiembre de 2009

VINO 3


Beaujolais Albert Bichot 2007


Un muy buen Beaujolais comercial por parte de un
reconocido bodeguero de la borgoña. De entrada, notables tonos a fresa y frambuesa. Le siguen notas intensas a rosas, después aparece un elemento cítrico: flor de jamaica. Los tonos florales persisten y dan lugar a tierra, miel de abeja y una nota mineral muy ténue. En boca, ligero, ligeramente ácido y fresco. Fácil de beber. Excelente para situaciones casuales, al aire libre y con mariscos a la parrilla, ensaladas y charcutería. Una buena compra por el precio. Un vino para quienes no están acostumbrados a beber vino y no quieren algo sofisticado o con mucho cuerpo. Últimamente lo usamos para abrir comidas o cenas al aire libre y el resultado es fantástico.Voy a integrarlo a la carta de vinos de la Fonda.

Salud.

jueves 10 de septiembre de 2009

VINO 2


Hoy probamos un zinfandel de la bahía de San Francisco, el
Meyer Ranch zinfandel 2006, de Wente wineyards. Se anotó lo siguiente en lo concerniente a nariz y boca: de entrada, expresiva frambuesa, zarzamora y cereza, en ese órden. Le siguen rosas, piel de limón y cierta herbalidad. Se desarrolla una fragancia floral y frutal muy notoria. Después aparece algo de torrefacto seguido de una nota a chocolate encima de un fondo rústico, como de establo. Se aprecian una nota vegetal y un tono mineral, pero no dominan ni sobresalen mucho, son lejanas pero persistentes, sobre todo lo último. De repente aparece una corteza de árbol. En boca es fresco, cuerpo ligero, acidez media, cierto amargor, taninos acentuados. El vino está bueno en términos aromáticos, donde sobresale por su expresividad, pero fracasa en boca, donde pienso que le falta algo de cuerpo y golosidad. Después de todo, se trata de un zinfandel, y esperamos ciertas características de él. Lo calificamos en el rango de medianamente bueno, ligeramente por encima de lo regular. Adecuado para consumirse en tiempos de calor y con platillos juiciosamente especiados. Su precio sugiere justamente eso.

sábado 29 de agosto de 2009

De Diario 4

Hoy vinieron mis hermanas a comer a casa. Preparé un pescado en salsa de coco con germinado de soya salteado, pollo al limón con brócoli y arroz al curry. Degustamos un furmint de la casa Tokaji, que ya estaba un tanto pasado (2004) pero bebible. Terminamos con tequila Hacienda del cristero y rematamos con nieve de vainilla con miel de caña. Las recetas son de inspiración china; representan un ejercicio que hago desde hace mucho tiempo de mezclar ingredientes y técnicas chinos y mexicanos. El pescado se beneficia con una salsa suave, dulce y aterciopelada, con especia en equilibrio y complejidad. El germinado de soya previamente escaldado en agua con sal y salteado con un poco de aceite complementa bien al pescado. El pollo está bañado en una salsa de limón aromatizada con jengibre, ajo, pimienta verde, laurel y tequila. Al parecer, fue el favorito de la tarde. El arroz al curry imprimió un acompañamiento interesante al cuadro. Al perro no le dimos nada.